Aprender a hablar es aprender a insertarse en la trama discursiva de los padres. Aprender a escribir es aprender a hablar desde unos padres; el hecho de que al escribir se hable en silencio no es tema secundario: oculta el hecho de que el escritor habla casi siempre como unos padres que no son los suyos biológicos, oculta que se vale a menudo de la voz de dos o más que probablemente ya no existan, o que nunca existieron, o que ciertos homosexuales engendran adultos hetero.
Ideas para contar ovejas
In NEVADA. Guía para caminar sobre blanco on Viernes 21, enero, 2011 at 2:04 amMonos bajo la lluvia
In NEVADA. Guía para caminar sobre blanco on Domingo 9, enero, 2011 at 3:43 amEl mar es lo profundo,
el pez muele agua dura,
que el pájaro lleva a una altura,
suelta, y cae.
La lluvia tiene unas razones. Antes y tras cada tormenta bailábamos así: las aves parten con los puños cerrados; giran una, dos veces, tres veces soltando manojos de tierra todo en derredor. Una de ellas sólo observa y aguarda con los brazos en alto. Luego de la tormenta entonces danzan todos.
Hacia el año 10.000 a.c los humanos aprendimos a nombrar aquello que atañe al cielo. Entre los pájaros existía ya un sistema sonoro que nombraba todo cuanto de útil había entre la tierra y allí arriba; dominar ese código bastó para nombrarlo casi todo. Luego en la selva el número de especies es incontable y cada tribu plagió a un ave distinta; en paralelo nuestra lengua de simio cayó en desuso. A partir de aquello entre tribu y tribu dejamos de comprender y estalló el recelo.
